No sé si estaré demasiado marcado por mi condición de periodista pero no puedo con la manipulación malintencionada. Me siento cercano a Argentina, eso quizás me lo da mi condición de fronterizo, carnavalero y ribereño, y por eso me recela que se utilice el aparato de Estado para elevar al poder a una mujer cuyos únicos méritos políticos es ser esposa del anterior presidente.No dudo de su capacidad de mimetización, e incluso considero que se trata de una mujer que tiene un carácter fuerte y que crea expectación allá por donde va. Es una leona y tiene una inteligencia muy aguda, cuida mucho sus aparaciones públicas, los actos a los que acude, el tratamiento hacia sus convecinos, etc. Puede ser la mejor del mundo, pero el pueblo argentino no la ha escogido, se la han escogido previamente, y eso me rechina enormemente.
Ya está bien de Anas Botella, Hillarys Klinton y Cristinas Kirchner…