Mostrando entradas con la etiqueta semana sata. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta semana sata. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de enero de 2013

100 años de protección

Una nueva propuesta, un nuevo encargo, una nueva responsabilidad. Grande, muy grande, regalos que la vida y mis paisanos me realizan por el simple mérito de tener el carné de manipulador de las palabras.

Darle nombre a los sentimientos de mis vecinos, expresar lo que cada uno siente al mirarla. Una difícil tarea en la que de nuevo suspenderé como novel aspirante de su belleza, pero que siempre, gracias a la generosidad de los que me escuchan, logrará mi felicidad completa.
De nuevo me reservan un aniversario, como si ya de por sí fuese sencillo hacerlo en cualquier momento. Sé que no soy merecedor de tan altos cometidos, pero entiendo que no puedo dejar de intentarlo, como vengo haciendo desde que tomé la palabra en el primero de mis atriles.
La voz puede quebrarse, las palabras pueden agotarse y hasta los conceptos repetirse, pero el sentimiento es una cascada de sensaciones que jamás puede contenerme la ilusión de hablarle de nuevo.
Tendré poco tiempo para escribirlo, viene en un momento difícil, pero ¿quien puede negar un regalo de esta magnitud?. Espero volver a recibir felicitaciones, no por mí, sino por todo mi pueblo y la grandeza de nuestra patrona. Nuevamente tengo que daros las gracias, pregonaré a nuestra Virgen de Lourdes en su aniversario. Daros por invitados.

martes, 17 de julio de 2012

Carmen de los mares

Ya le escribí y le canté, tuve la suerte de estrenarme en los atriles con su mirada clavada en mis pupilas. Hoy la Virgen, que casi sin necesidad de proponer gentilicio se asume que es del Carmen, ha vuelto a mirarme a la cara.

Y no lo ha hecho en forma de talla, ni encima de un paso ni con flores de ofrenda. El espíritu de la deidad se ha transformado, como lo hacen las cosas buenas, en carne y hueso. Carmen, apenas conocida, como entonces era para mi aquella Virgen que se acercaba a mi atril con corona de mares y demandas de justicia. Carmen, tan vital como imperfecta y tan perfecta como vital.

He tenido el gusto de compartir una velada exquisita con ella y con dos personas que ya sabía que eran exquisitas. De la primera conocía menos pero me ha maravillado su destreza de sonrisa y la rapidez con la que acuna ciertos adjetivos, que aunque en algún caso no apalabre el mismo pensamiento, goza de permiso y disculpa por el mismo hecho de su franqueza.

Invitación a todo, a la buena charla servida entre copas de vino y a la curiosidad humana de las historias personales. Sabía que la Virgen hoy me tendría preparado algo especial y así ha sido.

A pesar de no ser maduro, sé apreciar lo especial de un encuentro afortunado. Prefiero seguir buscando los encantos de la vida sin necesidad de vitolar mi presencia con un concepto que a menudo se confunde con los años. Bendita la inmadurez que me permite compartir este tipo de momentos.  

viernes, 11 de marzo de 2011

Miércoles de ceniza

"Conviértete y cree en el Evangelio"