Esta ventana no pretende ser más que eso, un espacio en el que comentar aquello que por cualquier motivo tengo ganas de compartir. No me comprometo a nada, tampoco espero nada a cambio.
Bienvenido.
"Yo soy de las noches frías donde el sol naranja ya ha dejado su pálido reflejo, soy de noches inmortales y recuerdos vitales, soy de humedad en los huesos y de relente vaporoso, yo soy de los que pasan frío esperando para verla y sienten el calor cuando la ven llegar (...)
casi siempre que me paro a pensar y valoro mis ideales me doy cuenta que prefiero el halo que envuelve las noches mágicas del misterio cofrade. Cada olor, cada sabor, cada sensación, y cada imagen tienen tanta fuerza que sería una lucha vana ir contra su poder de atracción".
Ya estamos en cuaresma y la cuenta atrás comienza.
Pd. El texto es un extracto de mi próximo pregón. Viernes 13 de Marzo, Pregón del Costalero de Puerto Real, estáis invitados!.
Podrá gustar o no, pero mi alcalde, Jose Antonio Barroso, es valiente. Un hombre que siendo cargo público no se acomoda y pliega sus ideales sino todo lo contrario, reafirma sus opiniones frente a las corrientes mayoritarias de silencio. Un hombre que siendo tubero de profesión domina la diálectica y la oratoria con una soltura inusual. Un hombre que ha ganado 8 elecciones democráticas (aunque no gobernó en una de ellas gracias a un inefable pacto de verguenza entre la izquierda, la derecha, el centro, los de arriba y los de abajo). Un hombre que pese a quien le pese y apartando mis ideales políticos se merece un reconocimiento.
Oigan ustedes mismos y seguro que indiferentes no os quedareis!
"A la Libertad le tengo puesto el bendito nombre de su cuna: Cádiz"
“Nací a la sombra de las barcas de la Bahía de Cádiz cuando las gentes campesinas de toda Andalucía se agitaban hambrientas. Los primeros blancos que aclararon mis ojos fueron los de la sal de las salinas, las velas y las alas tendidas de las gaviotas”.
Es tan clara y simple la melodía de este mar -claro mar de Alberti- que difícilmente pudiera avenirse con la elocuencia de los grandes mitos. En el mar de Alberti se juega a sirenas y a marinerillos. También se juega a piratas, con naves corsarias y todo. Valerosa expedición esta que cruza el mar a todo vapor, a todo color, a todo rumor. Rafael Alberti, último mito viviente de la Generación del 27, murió en la madrugada del 28 de octubre de 1999 en su casa Ora Marítima de El Puerto de Santa María. Tenía 96 años.
Poeta jondo, dramaturgo comprometido, pintor sensible y hombre de paz, la voz de Alberti ha sonado con potencia enorme por todos los mares a lo largo de este siglo. Sus cenizas fueron esparcidas en la Bahía de Cádiz, el mar de su infancia.