domingo, 5 de agosto de 2012

20 días

Quedan 20 días. El tiempo perfecto para seguir imaginándote, para seguir descontando minutos a una vida que empieza a sumar o ya lo viene haciendo desde hace muchos años. Algo menos de un mes, algo más de una quincena.

Como suele ocurrir en las ocasiones especiales de mi vida, aún no siento el nervio del momento. Estoy tranquilo recordando aquella primera vez y todos esos instantes que nos han ido conduciendo hasta aquí.

Mis defectos pesan más que mis escasas virtudes. Soy difícil, testarudo y emotivo pero has sabido comprenderme y antes de que sienta frío ya sabes que lo sentiré. No sé si este proceso tiene fecha de caducidad, no sé qué deparará el futuro, lo que sé es que mi presente es envidiable.

Llega en un buen momento de mi vida. Ahora me siento maduro, disfruto escribiendo y estoy desarrollando sentimiento de anhelo hacia la televisión, algo que sin duda es necesario para todo periodista del medio.

20 días en los que la memoria da brincos constantes y en los que un tachón desilusiona el nombre de alguno de los amigos de mi lista. Espero que no falle ninguno más y que todos lo pasemos bien porque he de celebrar la suerte que estoy teniendo en esta vida.

martes, 17 de julio de 2012

Carmen de los mares

Ya le escribí y le canté, tuve la suerte de estrenarme en los atriles con su mirada clavada en mis pupilas. Hoy la Virgen, que casi sin necesidad de proponer gentilicio se asume que es del Carmen, ha vuelto a mirarme a la cara.

Y no lo ha hecho en forma de talla, ni encima de un paso ni con flores de ofrenda. El espíritu de la deidad se ha transformado, como lo hacen las cosas buenas, en carne y hueso. Carmen, apenas conocida, como entonces era para mi aquella Virgen que se acercaba a mi atril con corona de mares y demandas de justicia. Carmen, tan vital como imperfecta y tan perfecta como vital.

He tenido el gusto de compartir una velada exquisita con ella y con dos personas que ya sabía que eran exquisitas. De la primera conocía menos pero me ha maravillado su destreza de sonrisa y la rapidez con la que acuna ciertos adjetivos, que aunque en algún caso no apalabre el mismo pensamiento, goza de permiso y disculpa por el mismo hecho de su franqueza.

Invitación a todo, a la buena charla servida entre copas de vino y a la curiosidad humana de las historias personales. Sabía que la Virgen hoy me tendría preparado algo especial y así ha sido.

A pesar de no ser maduro, sé apreciar lo especial de un encuentro afortunado. Prefiero seguir buscando los encantos de la vida sin necesidad de vitolar mi presencia con un concepto que a menudo se confunde con los años. Bendita la inmadurez que me permite compartir este tipo de momentos.  

lunes, 25 de junio de 2012

Bermúdez

Hoy te he echado mucho de menos. Hubiese sido un día precioso para disfrutarlo juntos. Como aquellas veces en las que de la mano me llevabas al Carranza. Como aquellos días en los que me contabas miles de historias sobre jugadores en blanco y negro que yo ni podía imaginar.
Hoy hubiese sido un gran día para ver el fútbol juntos, tal y como lo hemos hecho siempre, tal y como nos gustaba hacerlo.
Nuestro Cádiz, siempre más tuyo que mío, se jugaba un nuevo ascenso y como muchas otras veces, hoy ha perdido. Estamos acostumbrados a estos sinsabores, pero yo no termino de acostumbrarme a tener que padecerlos sin ti.
Tú me hubieses levantado el ánimo con tan solo mirarme. Tú me hubieses explicado nuevamente que el fútbol es así, que solo es un deporte, que lo verdaderamente importante es pelear el objetivo y te habrías mostrado seguro de que el año que viene lo lograríamos.
Cuanto más avanza mi vida más trato de parecerme a ti, pero más difícil me resulta hacerlo. Sé que hubiésemos vuelto del partido riendo y sin embargo hoy lo he hecho casi llorando, pero no por el fútbol sino por lo mucho que te echo de menos.
Jamás encontraré en la vida a alguien tan bueno como tú. Hace ya 8 años que no vemos el fútbol juntos, y hoy te he echado mucho de menos porque hubiese sido un día precioso para disfrutarlo juntos.

martes, 12 de junio de 2012

Aniversario histórico

Hace más de un año escribí un discurso que comenzaba así:

“Para conseguir un sueño no hace falta más que desearlo”, y yo deseo un Puerto Real mejor, un pueblo unido, orgulloso, cercano y activo. Deseo un futuro lleno de posibilidades, y os aseguro que trabajaré para ello.
Hoy es uno de los días más felices de mi vida.  Puede haber personas que lo hagan mejor que yo, pero les prometo que ninguna lo intentará mejor que yo. Desde hoy, Puerto Real será mi primer pensamiento de cada día y el último de cada jornada. Prometo trabajo, constancia y tenacidad.

Y terminaba así:

No descansaré hasta que los puertorrealeños que tengan que salir sientan pena por irse, y aquellos que están fuera sientan orgullo de su tierra y quieran volver. No descansaré hasta que las lágrimas de pena y desesperanza se conviertan en lágrimas de alegría. Prometo trabajo, seré la alcaldesa de todos y cada uno de los ciudadanos, seré vuestra alcaldesa y con vuestro apoyo y confianza sé que podremos avanzar y el resultado de nuestro esfuerzo, el de los ciudadanos y el de este equipo de Gobierno llegará tarde o temprano.

Puerto Real tiene mucho por hacer, y nosotros seguimos soñando con el futuro. Sed bienvenidos a un nuevo tiempo, estáis invitados. Entre todos conseguiremos reactivar el futuro. Y cuando alguien nos pregunte de donde somos seremos capaces de responder con una sonrisa en los labios y los ojos llenos de felicidad el nombre de nuestro pueblo: Puerto Real.
 
 
Hoy se ha cumplido un año del momento en que este discurso fue pronunciado. Hoy estamos de aniversario. Felicidades a Puerto Real porque fueron todos los ciudadanos quienes decidieron que este proyecto merecía celebrar aniversarios.

Los días son más largos, las noches más cortas, las horas pasan más rápidas y los problemas se han multiplicado en mi último año laboral, pero la ilusión y la fe de que mi trabajo contribuye a la mejora de mi ciudad me empuja cada día a seguir. Felicidades.

viernes, 4 de mayo de 2012

¿Por qué soy periodista?

Hoy se ha celebrado el día mundial de la Libertad de Prensa. He visto algunas manifestaciones, totales reivindicativos, columnas de reproches al sistema, suspiros al aire por la crisis de la profesión... y después de pensar unos minutos me he preguntado ¿y yo?, ¿por qué soy periodista?.

No sé responder a esa pregunta, quizás porque nunca he tenido que plantearmela. No podría ser otra cosa en la vida. No sé definir el por qué de algo que lo veo tan natural en mi vida como ella misma. Puedo explicaros por qué no soy otras cosas, y me sería muy fácil hacerlo, pero no puedo llegar a describiros por qué soy periodista.

Quiero saber más que los de mi alrededor, conocer las entrañas, sorprenderme el primero, intentar provocar con la verdad. No me planteo si la romántica de esta profesión existe, sé que sí o al menos así entiendo yo mi rutina.

Sé escribir, sé leer, sé contar, y aprendo cada día a analizar. Un total puede hacerlo cuelquiera, una medianilla con un poco de entrenamiento también se consigue que parezca natural y un directo es cuestión de práctica. Lo verdaderamente importante de un periodista es lo latente, jamás lo patente. Intento engancharme en una historia para poder provocar esa necesidad de conocerla, trato de emocionarme con cada frase que escribo porque solo así transmitiré ese sentimiento.

Ese toque, casi místico, mágico y desconocido es el causante de que sea periodista y no pueda pensar si quiera el por qué de esa decisión. No fue una decisión, fue un mero desenlace. Moriría si no me dejaran escribir, si no pudiese guionizar, si no consiguiera transmitir.

Hoy que tan mal lo están pasando muchos compañeros quiero lanzar un mensaje de ánimo. Nos podrán quitar el trabajo pero jamás la profesión. Nos podrán quitar las cámaras, los titulares y los micrófonos, pero jamás desaparecerá de nuestro interior las ganas de transmitir. Ser periodista es sentir de un modo diferente la vida, sentirla doblemente, una vez para paladearla y otra para expresarla.

Cuando estén cerca de un periodista de vocación, préstenle atención, quizás no te informará de algo nuevo, pero te lo contará de una forma diferente. Feliz día de la Libertad de Prensa.

viernes, 13 de abril de 2012

De nuevo te busco

Aún me resuenan tus clarines en mis sentidos y ya he de celebrar los cohetes que te aclaman. Aún no se ha ido la trasera de tu manto de mi recuerdo y ya bajamos las botas del altillo para buscarte de nuevo. Aún mi esfuerzo no se ha agotado cuando pongo empeño de nuevo por seguir tus pasos. Así vivimos, en una continua búsqueda del amor, en una continua esperanza compartida, en un sin vivir de sentimientos que turban nuestra razón y nos transmite tan solo una idea irrefutable: eres tan inmensa que siempre necesitamos buscarte.

Y no me refiero a tu imagen terrenal, ni al dorado de tu trono, ni a la reja que custodia tu marisma, ni a la gloria de tu nombre, me refiero a nosotros mismos. Buscarte a ti no es más que tratar de encontrarnos a nosotros mismos.

Dejo mi túnica costalera de penitencia heredada para poner rumbo a compás de sevillanas hacia tu bendita mirada de madre rociera. Un ir y venir, siempre ir y venir, pero siempre contigo a ambos lados. Así es mi vida, entre Cádiz y Huelva. Y siempre que puedo trato de buscarte también en la mediana de mi camino, porque en Sevilla también reposas tú, en Triana, en la calle Verónica, en San Juan de la Palma o Molviedro.

Mi vida se resume en tu continua búsqueda, que en definitiva es mi propia búsqueda.

¿Cómo volver a pronunciar tu nombre si al hacerlo me abrumo?. Perdona de nuevo mi atrevimiento.

lunes, 19 de marzo de 2012

Crisis en la televisión

Aunque esté en otra trinchera yo siempre lucharé con los mismos. Me sigo sintiendo muy cerca de esos que madrugan para poner rumbo a Granada, desayunar en Estepa e ir comentando qué grabar. Sigo sintiendo como mías las charlas que quedan en ese coche donde se habla de totales, planos, compos y grafismo. Sigo mirando la televisión con ojos fiscalizadores.

Ya no tengo que minutar, ya no tengo que visionar, no tengo que marcar el TC de un bruto en mi libreta, no le doy vueltas al coco para buscar la frase perfecta que arranque un video. No locuto a la luz de una lámpara y frente a un micro con filtro redondo, no repito medianillas, no entrevisto buscando el total perfecto, no edito ningún tipo de video y quizás ya ni piense en imágenes.

Ahora busco otros objetivos, ahora me levanto pensando otras cosas y me acuesto con otros problemas, pero sigo siendo el mismo que ayer pensaba la estructura de un VTR y que mañana quizás lo volverá a hacer. Por eso, porque sigo siendo uno de ellos, me duele tanto las noticias tristes que recibo de cuando en cuando.

Tengo muchos amigos en el mundo televisivo, entre ellos cuento algunos genios de la comunicación, así, sin más, lo aseguro porque lo sé. Y sin embargo cada día las noticias son peores.

Sigo estando con ellos, siempre lo haré. Sigo viendo la tele con la fiebre de un periodista del medio y sigo cada día produciendo temas, aunque el destino sea otro. Soy tan de tele que aún sigo vistiendo camisas sin rayas para evitar el moaré y me sigo preguntando por qué diablos amo esta profesión.

Mucho ánimo amigos… sois grandes y seguro que todo mejorará.