jueves, 29 de diciembre de 2011

Cumple inacabado

A una madre no hace falta escribirle porque el sentimiento no se puede leer. A una madre no hace falta ni si quiera hablarle porque ya te entiende de antemano. A una madre jamás hay que negarla porque te estarías negando a ti mismo. Todo lo que somos en la vida empezó en su vientre, todo lo que somos empezó en sus pechos, todo empezó en sus mimos.

Habrá peleas, riñas, momentos de entendimiento y de desencuentro, pero nadie puede eliminar el vinculo casi místico que existe entre una madre y un hijo.

Cuentan que Jesucristo vino al mundo solo por conocer a su madre, aún sabiendo que venía a sufrir y morir por la humanidad. Solo pidió tener una madre que rezara por él.

Yo no pido que mi madre rece por mí, prefiero rezar yo por ella. Hoy era su cumpleaños y yo he estado trabajando todo el día sin poder si quiera entrar en casa para darle un beso. De todas formas creo que el cariño no se pide ni se da, solo se siente y espero que ella sepa sentir el mío.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La vida hay que vivirla

El Puchero del Hortelano es un grupo andaluz que sigo desde hace tiempo.

Las canciones hay veces que dicen y otras que sugieren. Cuando CUACS se hizo cargo de este videoclip fue esta segunda opción que vais a ver la que escogieron, regalándonos un collage de imágenes que discurren de forma paralela a la narrativa de la canción: el inicio y transcurso de un viaje.

Por eso, las escenas fueron rodadas durante diferentes viajes; uno para asistir en EEUU al nacimiento de un ser humano, lo que a su vez inicia otro viaje, el de la vida misma; y otro el que el grupo hizo durante su gira por Canadá y del que quedan algunos instantes de sus vivencias.

Lo esencial era capturar situaciones cotidianas de todo tipo. El resultado, un viaje de casi cinco minutos en el tiempo y las distintas edades del ser humano a través del mensaje de la canción, que ha llegado a ser una de las favoritas del público y de la banda.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Acierto

No lo tenía claro. Sabía que la televisión perdía a un buen guionista, redactor o reportero (aplíqueseme el calificativo que se desee), porque bueno es todo aquel que ame su profesión y yo, sin pretender ser petulante, la amo.

La balanza no estaba clara, aunque también me atraía la posibilidad de trabajar para mi tierra de forma directa. Al final tomé la decisión y tras una cuarentena de celo que ha durado ya unos seis meses, he de decir que no me equivoqué.

El cometido no es fácil y las limitaciones con las que hay que pelear en el día a día son importantes, pero hay un grupo humano que suple todas esas barreras y que son la verdadera justificación de mi decisión.

Llegar aquí no hubiese tenido sentido sin este recibimiento, sin esta confianza y sin este entendimiento, y no solo en el ámbito profesional. Como ejemplo de este equipo humano puedo hablar de dos mujeres fundamentales. Una la tengo en el despacho de enfrente, donde siempre se encuentra la referencia, el estandarte, la luz y el camino… y la otra está a mi izquierda, lugar al que tiende el humanismo, el sentimiento y el cariño.

Dos mujeres de pies a cabeza que en menos de lo que tarda en llegar la confianza ya me habían seducido con su trato y su bondad. Dios quiera que nos vaya bien en esta travesía, pero aún naufragando, el viaje siempre tendrá sentido tan solo por conocerlas, tratarlas y sentirlas un poquito mías desde ahora.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Ni a los talones

No había visto hasta ahora el altercado de Bebe con los compañeros de la prensa… Doy por sentado que esta niña no ha tenido que sacar más de un 7 en su expediente y mantenerlo en selectividad para poder estudiar una carrera. Doy por sentado que esta niña no ha tenido que estudiar cuatro o cinco años fuera de casa gracias al esfuerzo económico de sus padres y cocinándose macarrones de cuando en cuando.


Doy por sentado que no ha tenido que ejercer de becaria en una empresa en la que a pocos le importabas. Doy por sentado que no ha tenido que aceptar un contrato basura con el deseo de que pronto le ofrezcan algo digno. Doy por sentado que no ha tenido que quedarse hasta las 1 de la mañana cerrando una edición. Doy por sentado que no se ha pateado la carretera buscando el reportaje más oportuno.


Doy por sentado que no ha tenido que verse despedida cada verano o cada final de temporada. Doy por sentado que no ha sufrido la inestabilidad de esta apasionante profesión. Doy por sentado que no ha escrito ningún texto o guión que haya conmovido a nadie. Doy por sentado que no ha tenido que tragar saliva para seguir grabando un plano. Doy por sentado que no se le ha caído un tema cuando llevaba días produciéndolo.


Doy por sentado que no ha tenido que pasar por nada de esto simplemente porque ella no valdría para pasarlo. Ser periodista es mucho, pero querer serlo es mucho más. A día de hoy es meritorio dedicarse a mi profesión, es saber de antemano que antepones un sentimiento y una pasión a tu vida. Es entregarte a una causa que apenas ofrece recompensa, pero que enorgullece como si lo hiciera. Ser periodista es mucho más integro y más honesto que cualquier chiste mediocre o cualquier insulto zafio.


Señora Bebe, ser periodista es algo que a usted le queda muy grande. Por favor, limítese a no caer en el ridículo más. Cualquier aprendiz de periodismo, cualquier chaval ilusionado de primer curso podría dejarla en pañales si se lo propusiese.


Si sigue bebiendo de la ignorancia siempre hará el ridículo, ¡qué tristeza!.

domingo, 4 de diciembre de 2011

De nuevo en blanco y verde

Hoy me he recorrido parte de mi provincia. Desde la sierra hasta la bahía, desde las montañas hasta el mar. Venía en el asiento del copiloto junto a buenos amigos y cansado de disfrutar. El paisaje me ha resultado tan bonito que he vuelto a redescubrirme Andaluz de sentimiento y reconocimiento, porque reconozco la maravilla que encierra mi tierra y sobre todo el legado natural que ella misma nos aporta.

Hace 34 años que los vecinos de todos y cada uno de los pueblos que iba pasando, desde Ubrique a Puerto Real, se levantaron enarbolando nuestra bandera y pidiendo autonomía. Creo que el viaje de hoy ha sido el mayor de los homenajes que a todos mis antepasados he podido brindarles.

Hoy es 4 de diciembre, el mismo día en que nació Franco, el mismo día en que murió Pedro Salinas, el mismo día que Fermín Salvochea y Paul y Angulo dirigieron un levantamiento solicitando respuestas a las demandas sociales.

El mismo día en el que dos millones de jóvenes decidieron grabar a fuego esa fecha en el calendario historico de nuestra tierra. Fue en 1977 y hoy como entonces me produce una emoción especial recordar lo que sucedió en Málaga: el presidente de la Diputación había declarado que la bandera andaluza no ondearía en el balcón de la Institución a pesar de que el pleno lo había aprobado. Al pasar la manifestación por delante de la Diputación, un joven escaló hasta el balcón para poner una bandera andaluza en el mástil. Poco después, la policía cargó. Botes de humo, balas de goma... y ¡disparos!

Una bandera cayó, pero se perpetuó un sentimiento.

¡Viva Andalucía Libre!


Pd. Os recuerdo que el Ayuntamiento de Puerto Real entonces gobernado por el Partido del Trabajo fue el primero que inición el proceso de adhesiones en todo el proceso autonomista, un 21 de abril y sin esperar al pronunciamiento de la Junta de Andalucía.


Tenemos ese orgullo en mi pueblo. Fuimos los primeros.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Recuerdos en tinta azul

Hoy, buscando en el altillo del armario un jersey, he encontrado una antigua caja llena de recuerdos. En ella se acumula material de oficina que lleva ya 12 años reservando la visita imprevista que esta tarde ha tenido lugar. Cada día que ha pasado en estos años el interés de su recuerdo ha ido aumentando.


Entre todo el material se encontraba un bolígrafo Bic cansado hasta el agotamiento de su sangre de color azul. Con él realicé mi primer examen en la facultad y en parte, gracias a su baile con el papel, siempre midiendo el tempo entre mis dedos, a él le debo aquella primera nota de mi expediente universitario.


Tuve suerte, siempre que se entienda ésta como el reflejo de mi esfuerzo. Creo recordar que fue un 8 y con él se dinamitó todo el miedo o nerviosismo que hasta entonces albergaba mi escasa conciencia adulta.


Hoy ese boli me ha retrotraído a mi juventud, a aquel cuarto viejo de residencia. A aquellas comidas insufribles. A aquellas noches de estudios forzados con la luna asomándose al dintel de la clínica Sagrado Corazón tras mi ventana.


En aquellos días ese boli fue testigo de muchos momentos que sin quererlo estaban marcando mi vida. Hoy soy periodista, entonces solo era un muchacho interesado en serlo. Hoy soy adulto, entonces solo era un chaval con ganas de descubrir. Hoy tengo la inmensa suerte de conocer a una familia de amigos a la que quiero y a la que no necesito pedirles reciprocidad porque con lo primero ya soy feliz.


Con ese boli un chaval recién conocido escribió de broma y con tintes de verdad en mi inmaculada carpeta: “a Jose Juan, el primer gaditano que me cae bien”. Aquel boli fue testigo de muchas cosas y aunque su vida líquida se agotara, reservé su féretro para que siempre pudiera recordarme que un día tuve miedos académicos que superé. Que un día llegué solo y siendo un niño a una gran ciudad, y que gracias a los momentos que con él compartí salí de ella siendo un hombre repleto de amistades.

Algún día escribiré sobre aquel chaval de pelo amarillo que plasmó su dedicatoria en mi carpeta. Ha sido el único que ha pintado algo en una carpeta mía y esas cosas marcan. Hoy pinta mucho en mi vida.



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Difuntos

Hoy mi mente no ha parado de repetir sus nombres. Paco, Irene, Juan, Bermúdez y Encarna. Son los míos, mis difuntos. Esos que en mayor o menor proporción han contribuido a mis defectos y mis virtudes. No he ido al cementerio, prefiero hacerlo otros días.


Hay días que necesito hablar con ellos. Hay veces que me escapo al cementerio sin que nadie lo sepa y vuelvo al sitio donde sé que descansan. Me libera pensar que ellos siguen mis pasos y que apoyan mis decisiones. Me ayuda saber que en aquel lugar, aunque no sea así, pueden escucharme mejor.

Hay veces que daría todo lo que tuviese por tenerlos conmigo solo un minuto. La vida me ha premiado con personas magníficas a mi lado, pero aún hay veces que los necesito. Hoy es un día más, aunque esta sociedad instrumentalizada se empecine en asignar como día del recuerdo a la jornada de hoy.

Yo creo que han sido tan grandes que no ha hecho falta que estén más tiempo con el resto. Darles más tiempo sería abusar. En un visto y no visto han destacado por encima de todos. Les quiero mucho más que antes porque por día que pasa comprendo lo importante que han sido en mi vida.

Ojalá sea verdad que existe otro mundo y pueda verlos de nuevo. Solo por eso valdrá la pena vivir todos estos años con su ausencia física, nunca sentimental.

Les he querido mucho y seguiré haciéndolo hasta al final de mis días, porque así murieron ellos, queriéndome.