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miércoles, 19 de junio de 2013

El adios de un grande

En el dormitorio de mis padres había un video beta. Pude llevarme cuatro meses seguidos viendo día tras día la final de aquel año grabada en una cinta que dejó de funcionar cansada de escuchar aquellos repertorios. Así me aficioné a los carnavales, sin saber por qué, sin entender si quiera el trasfondo de aquellas coplas, de aquellos sones. Nadie me empujó a ello, nadie me habló antes de carnaval, nadie me enseñó a poner aquella cinta, pero mis ocho años habían decidido entretenerse con aquello que cada día me dejaba maravillado.
 
El carnaval me enganchó desde pequeño. Reconozco que yo no sería el mismo sin este veneno y que esta pasión es algo inexplicable, tanto que a una de las habitaciones de mi casa le llamamos la habitación del carnaval. Desde aquellos 8 años me aficioné a tres comparsas por encima del resto, me transmitían más, me hacían sentir diferente, y lo han hecho durante muchos años.
 
No soy fanático de ningún autor pero los años y las coplas me han empujado a tener tres favoritos. Lo pasé mal con la ausencia de Antonio Martín y con la de los Majaras, pero el anuncio del adiós de Quiñones no sé por qué me suena más definitivo. Espero que tan solo sea un parón, un alto en el camino. Han sido muchas coplas y no volver a descubrir ninguna nueva se me hará difícil.
 
Los que amamos el carnaval te echaremos de menos maestro. Gracias por tantas letras.
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Tratamiento

El placer de escuchar carnaval de madrugada. Saber que cada nota desgarra el aire tranquilo de la noche. Saborearlo como el sorbo de cualquier botella polvorienta. Descubrir matices que jamás percibí. Revalorar mi pasión. Recordar aquellos tiempos de cintas, de grabaciones, de ensayos, de radio y de abuelos que guiaban sin saberlo mis pasos hacia un deseo siempre esperado. Indescriptible pero tan cierto como mi vida. No sabría vivir sin escuchar carnaval, y mucho menos en días como hoy en los que la tristeza y el desanimo se apoderan de mis horas.
 

miércoles, 22 de febrero de 2012

40 días de espera

Es la semana mas maravillosa del año. El carnaval y la cuaresma se dan la mano. Uno comienza a despedirse y la otra arremanga las mangas de sus vísperas para comenzar a llenar de espera morada la morada de nuestros anhelos.

40 días de espera, de luz de velas, de detalles, de flores y relojes. Una nueva cuaresma para que nuestros oidos se adapten del compas del tres por cuatro al de un redoble coincidente en el pié izquierdo de los centinelas de galeras místicas que cruzan los ríos de calles de nuestras ciudades.

Es tiempo de ilusionar de nuevo nuestros corazones en la esperanza de volver a ver lo conocido y sin embargo disfrutarlo como si nunca hubiese pasado. Días en los que anhelamos ver de nuevo a Dios en la misma esquina, poder tocar de nuevo su plata y llorar de la mano de quien nos quiere viendo la noche oscura cerrándose sobre el misterio aquel que nos toca en los adentros.

El señor nos regaló 40 días para no caer en la dislexia de pensamientos encontrados. La carne y la cuaresma, la alegría y el recogimiento, la risa y el llanto, la carrera y la pausa, el alboroto y la reflexión...

Qué me gusta esta semana, dintel de mis dos pasiones. Alféizar de la ventana de sueños que evidencian una nueva realidad.

Dejo de ser devoto de los compases copleros para tomar mis hábitos de pagano endeudado con la fe. Dejo a un lado todo yo y me envuelvo en un nuevo rostro, siendo el mismo, que completa mi identidad.

Sueño entre coplas y amanezco entre cenizas. Qué bendito més, qué bendita época y qué alegría de vivir para poder ver, disfrutar y contemplar las dos pasiones más irrefrenables que existen en mi vida, mi Carnaval y mi Semana Santa.

viernes, 13 de enero de 2012

Majaras llamados Jesús

Si la ilusión y la felicidad fueran cura yo desde hoy no enfermaría jamás. He vuelto a vivir una noche de esas mágicas en la que mis sentidos se dejan apoderar por la fuerza de una letra escrita para ser cantada con gusto, con fuerza y siguiendo una melodía acompasada en golpes de redoble. Todo un lujo que lastimosamente cada día que pasa menos saben apreciar.


Asistir a un ensayo de carnaval en Enero es mucho más que ir a escuchar coplas. Es sentirte familia de una familia que lleva trabajando 4 meses, es saberte cómplice de los deseos y ser partícipe de los miedos y secretos de unas personas que solo añoran una aspiración estética y a la vez tan primaria como hacer carnaval y que sus coplas gusten a los buenos aficionados.


Ni premios, ni contratos, ni tablaos, a una familia se la quiere en la distancia corta y por eso cada día que me acerco a él tengo el gusto de aumentar mi devoción. De Nobleza Baturra, de sus idas y venidas, y de sus creencias y aficiones tuve la suerte de comentar. Y de una comparsa que me ha tocado el alma con letras para reflexionar y melodías que emocionan cuando brotan de las gargantas majaras.


Hoy Manolo Albaiceta, al que considero mi amigo simplemente por el respeto y el reconocimiento que le tengo, ha vuelto a invitarme a un ensayo de la mítica comparsa portuense de los Majaras. Y durante el tiempo que ha durado el hechizo de Llámame Jesús he vuelto a renovar mis credenciales de aficionado al carnaval.


Ha sido nuevamente una experiencia fantástica, muy especialmente volver a escuchar a Albaiceta, que para mi gusto sigue siendo la mejor voz que pisa las tablas del teatro, por fuerza, historia, melodía y sello personal.


Gracias por el regalo.



martes, 25 de octubre de 2011

Insomnio

Padezco de insomnio, pero es algo especial. Siempre he dormido poco, quien ha vivido conmigo lo sabe bien.

Desde que era pequeño rellenaba esas horas muertas en la cama escuchando un viejo casette con carnaval. Ahora no sé si tengo insomnio por falta de sueño o por sobra de melodías. Desde aquellos años de impaciencia infantil cubro mi soledad de horas nocturnas con carnaval. No hay un solo día en mi vida que no escuche nada de carnaval. Hay quien no se lo cree, pero puedo prometer y prometo.

A veces escucho lo mismo durante toda la noche, otras descubro algo nuevo. En realidad siempre descubro algo nuevo, aunque conozca la copla, aunque me sepa la letra, aunque haya visto el video mil veces. Un gesto, un quejío, una frase que hace pensar, un dato historico...

El carnaval es el dueño de casi todas mis noches. Ya no sé si padezco de insomnio o es una enfermedad que necesita mi cuerpo para seguir robándole pasodobles a las noches.

Os dejo con una joya por la que merece la pena perder el sueño.

viernes, 4 de febrero de 2011

Carnaval

A punto de cumplir 30 años. Con un trabajo que absorbe. Con dos hipotecas. Con poco dinero. Viendo cómo la crisis llena de lágrimas algunas mejillas conocidas. En la esperanza de que las noticias ofrezcan algo de luz ante los sucesos que tocan cerca y se sienten de lleno. Sintiendo el frío y volviendo tarde. Con tareas pendientes. Con luz de obra. Con un coche con cassette. Con un pregón por escribir... y a pesar de todo hoy, como cada año, llevo todo el día nervioso esperando que el telón se levante. Bendita locura que me conmueve el alma. Febrero llegó, los almanaques desnudan su primera capa de abrigo y la luna sonríe la bienvenida entre compases de nudillos.


lunes, 15 de noviembre de 2010

Increíble

La luz se tornó penumbrosa, figuras de perfil antiguo se colocaron en corro, un rasgueo arañó el alma de los presentes y la magia comenzó a apoderarse de un pequeño Teatro que desde ese día habría justificado su vida. La presentación de Raza Mora salía de las gargantas puras de quienes parieron aquella maravilla al final de los años 70. Pelahigo, Pedro el de los Majaras, Pedrito, Pacoli, Albaiceta... impresionante.

Fue el pasado viernes en el homenaje que la peña puertorrealeña "Hay moros en la costa" le brindó a una mítica comparsa del Carnaval de Cádiz que muchos no dudan en considerar la mejor de todos los tiempos. De la organización y la presentación no comentaré nada aunque sobra decir que fue lo más débil del acto. Sin embargo, ese momento en el que Raza Mora hizo un corro, para ejecutar la presentación a la antigua, y sonó la primera nota de la guitarra, fue lo mejor.

El evento también me reafirmó sobre uno de mis ídolos carnavalescos. Manolo Albaiceta es de otro planeta. Nadie como él ha pisado el Falla. Su voz manda, suena potente, tiene sello, es única. No viví su esplendor, nací cuando ya era un mito, pero eso no ha restado identificación. Manolo Albaiceta me ha echo vibrar escuchando grabaciones de comparsas antiguas, me ha puesto los pelos de punta en Los del Puerto, De verde Luna o la Loca y cada vez que lo escucho me renueva mi pasión carnavalesca.

Hay quien dice que hay voces que marcan época. Yo creo que la de Manolo ha marcado el carnaval completo desde que saliera en el 1965 con los Vampiros. Nunca se agota, siempre parece emerger más potente. Un privilegio escucharlo.

martes, 27 de abril de 2010

Pura radio

En casa tengo un papelito en el que se puede leer “La radio es una fábrica maravillosa de fantasías. Suerte”. Está escrito con tinta azul y letras atolondradas. Entonces yo solo tenía 10, 11 ó 12 años, no recuerdo bien, pero si recuerdo perfectamente que aquella voz me alucinaba. La solía escuchar al otro lado del transistor siempre unida de forma indisoluble al carnaval. Para mí, aquella voz era pura copla al 3x4, era el alféizar de la ventana de mi carnaval. Esa voz me llevaba en volandas y me enseñó a amar al carnaval todos y cada uno de los días del año.


Tuve la suerte al tiempo de saber qué cuerpo era el portador de aquella voz que por arte de magia me ilusionaba desde niño. Lo vi presentando en el Gran Teatro Falla y luego lo vi en varios almuerzos de la Asociación de Hostelería a la que tanto cariño le tiene mi padre.


Aquella voz pertenecía a un gran hombre, aunque pequeño de cuerpo. Uno de los maestros radiofónicos de Cádiz, el gran Pepe Benítez. Hace algunos días que Pepe ya no está entre nosotros. Sus últimos tiempos los ha tenido que padecer luchando contra una enfermedad, que a pesar de su trasplante no le ha dado mucho margen. Todos lo que lo trataron destacan su amabilidad y su afecto. Yo no tuve lo suerte de conocerlo en la distancia corta, pero sí en la Onda Media y en la posterior Frecuencia Modulada.


Voces como la suya forman parte de mí porque fueron las que me empujaron a ser lo que soy. Nunca olvidaré aquella frase que me escribió cuando yo impaciente y nervioso le pedí un autógrafo: “la radio es una fábrica maravillosa de fantasías. Suerte”. Cuánta razón tenía y tiene, aunque en estos tiempos el romanticismo de nuestra profesión pierde pesos por momentos. ¡Descansa en paz maestro!.

viernes, 5 de marzo de 2010

Regalo sorpresa

Ayer dos compañeras del departamento de producción de mi empresa me regalaron un Cd para adivinar en mí las primeras sonrisas tras mi convalecencia. Cierto día en la oficina descubrieron un disco de carnaval y lo reservaron para mí a sabiendas de que ese territorio me pertenece y me enorgullece.

Lo que ellas no sabían es que no me estaban regalando un Cd cualquiera sino una antología de uno de los autores que más han marcado mi infancia y mi juventud.

Nada más llegar a casa lo devoré con impaciencia leyendo las letras de cada copla y escuchando nuevamente los pasodobles del maestro.

Nunca han acertado tanto con un regalo de improvisación. Ayer tuve la suerte de volver a otros años y de revivir las sensaciones por las que sigo enganchado al carnaval. El mar, la Viña, la infancia, las flores, nuestra forma de hablar, en todos estos años no ha habido tema que se le haya resistido a Antonio Martín.

Antonio es de esas personas que escriben con el corazón y dicen lo que sienten en cada momento. Es el discípulo directo del creador de la comparsa y maestro indiscutible de la modalidad. Yo bebí de pequeño de su veneno y aún no consigo desengancharme.

Cuando tenía 9 años me duchaba escuchando y cantando Tras la Mascara. Muchas de sus letras han sido mis coplas y las del pueblo, porque no hay nada más potente que una copla que vaya de boca en boca y se clave en tus adentros. Pueden pasar millones de años sin escucharla pero suena el primer compas de guitarra y recuerdo aquellas letras como por arte de magia.

He vuelto al trabajo por la puerta grande.

viernes, 5 de febrero de 2010

Bien que por mal no venga

Era un paso esperado, positivo y necesario, pero me ha sentado como un jarro de agua fría sobre mi cabeza. El otro día, en la última consulta del cirujano me indicaron la fecha para la operación de mi tabique nasal y cornetes. La noticia positiva es que es pronto, muy pronto, la semana que viene. La noticia mala es que me parte en dos la mejor época del año.

El martes hago la prueba de la anestesia, el miércoles ingreso, el jueves me operan y entre una cosa y otra la doctora me ha comentado que la baja durará alrededor de un mes. Todo fantástico, ya tengo ganas de olvidarme de mis problemas respiratorios y vocales, pero no puedo obviar mi desilusión.

Por un lado, la final del Falla, una de las noches más mágicas de mi calendario vital tendré que verla recién operado y no podré disfrutar de las coplas con la misma intensidad que suelo. Y por otro, la doctora me ha desaconsejado sacar mi paso el miércoles santo. Alega que aún es pronto para realizar ejercicios físicos intensos y que puedo tener un derrame que complique la cicatrización de la nariz.

No sé que hacer, estoy en el límite, no puedo renunciar a mi fe, pero tampoco puedo renunciar a mi salud. Hace años que no veo a mi cristo desde fuera, y esta operación puede regalarme esos momentos, pero no me gusta que sean impuestos.

Espero poder participar en el pregón de Semana Santa de Puerto Real, no con todas las facultades que quisiera, pero con las mismas ganas e ilusión.

Si tardáis en verme ya sabéis que estoy recuperándome. Acepto regalos, mensajes y llamadas. Cuidaros.

viernes, 29 de enero de 2010

Escuchar

Hacía mucho tiempo que no escuchaba la radio. A veces la pongo, la oigo, la critico, la analizo, la comento… pero pocas veces la escucho.

Ayer, sin embargo, estuve escuchándola por la noche. Estaba solo en el salón, a oscuras en mi nuevo apartamento, sin nada ni nadie que me entretuviera, y me recordé de pequeño en mi habitación por la noche, casi escondido de mis padres porque al día siguiente había que ir al cole. Un walkman antiguo me servía de ventana a ese fascinante mundo de coplas. Siempre escondido bajo las sábanas para que nadie se percatara, excepto mi abuela, que siempre fue mi cómplice.

Lo que escuchaba me transportaba a un mundo de sueños, me ilusionaban los compases chirigoteros, las letras comprometidas de las comparsas, las falsetas de los tangos… era algo mágico, algo que con el paso de los años he ido acrecentando de forma premeditada.

Ayer, el niño que escuchaba a escondidas la radio cuando se iba a dormir volvió a renacer en mí. Uno de mis grupos favoritos estaba en escena y la voz del otro lado de la radio me anunciaba que comenzaba la presentación. Cerré los ojos y me dejé llevar por las notas que iban saliendo de la radio, por las silabas y las palabras que cantaban, por la intención de un autor. Con los ojos cerrados casi pude ver el tipo, o al menos lo imaginé, y pude estar en el Falla por unos momentos.

El poder de la radio es mágico y ayer volví a sentirlo. Me emocioné como aquel niño que protegido por su abuela escuchaba carnaval a oscuras, y me sentí de nuevo pequeño, sin preocupaciones durante aquellos momentos fascinantes.

Cuando terminó la actuación apague la radio y me metí en la cama, estaba solo pero sonreía, y no era para que lo viera nadie, era porque durante un instante había escuchado de nuevo la radio, aquella que me bautizó periodista, y que cuando quiere me envuelve en su mundo como si yo fuera un ser insignificante a su antojo.

Además, la comparsa de Quiñones fue sublime.

jueves, 28 de enero de 2010

Esperado

Los carnavales han comenzado y los ensayos de Semana Santa también. Ha llegado la época del año que más me gusta, que más disfruto y que más me emociona. Afortunadamente he terminado y entregado el guión del documental que tenía encargado y parece que voy a tener un pelín más de tiempo libre. A ver cuanto dura esta racha.

A pesar de todo mañana se celebra el cumpleaños de un amigo que este año no estará entre nosotros para soplar las velas. Será su primer cumpleaños sin él. Juan Andrés García ha sido una de esas personas que en poco tiempo me ha marcado mucho. Su manera de hacer radio y de entender esta profesión siempre me fascinó. A pesar de que todo empieza a despejarse y yo empiezo a disfrutar con mis casos y mis cosas, mañana echare de menos la risa de Juan Andrés, su voz y su talante.

Nunca me he sentido más frágil que el día que conocí la noticia de su desaparición. Fueron horas, días y semanas donde el pensamiento de que en cualquier momento podemos dejar de existir se repetía constantemente. Siempre recordaré aquella navidad en la que entre cubatas intentaba convencerme del futuro prometedor que se me presentaba.

David Gallardo reforzaba al maestro diciéndome: “Para triunfar en esto sólo te falta suerte, el resto lo tienes”. Y desde entonces dudo de si tengo el resto o si lo que he tenido es solo la suerte de conocer a gente tan inigualable como ellos.

A pesar de este sentimiento, el carnaval creo que es la única materia que puede reconducir mi estado anímico casi sin pedirme permiso. Feliz carnaval a todos!

miércoles, 20 de mayo de 2009

lunes, 11 de mayo de 2009

Reconocimiento

Gracias al pasado machista que ha envuelto durante muchos años nuestro país aún se nos hace dificil ver llorar a un hombre. Yo el martes en la grabación de un programa de Canal Sur (Alégrame la Vida) vi llorar a un hombre. Ayer se emitió y aún conociendo la historia y habiendola visto en directo me volví a emocionar.

Juan Antonio Gaviño es un gaditano que ama el carnaval y al que una enfermedad le ha dejado practicamente sordo. Incluso con una sordera casi completa ha salido en comparsas de primera línea y cantando con fuerza, haciendo un sobresfuerzo que muy pocos aficionados pueden imaginar. Gavi, como se le conoce popularmente en el carnaval es un hombre sincero, alejado de disputas banales y por encima de todo amante del carnaval. Ha conquistado numerosos premios y ha formado parte de uno de los grupos más importantes de la historia del carnaval de Cádiz (la comparsa de Antonio Martín).

Sus amigos querían homenajearlo y le cantaron una letra que Jose Luís Bustelo había escrito para él. Sus lágrimas eran de felicidad, las mías de reconocimiento, las de sus amigos de cariño y las de su familia eran lágrimas de apoyo. Yo amo el carnaval y ejemplos como el de Gavi me hacen sentir orgulloso de mi tierra, de mi gente y de nuestras tradiciones.

Gavi merece el reconocimiento del mundo del carnaval pues a él le ha entragado todo, incluso sus oidos. Ya es hora de que el máximo galardón de estas fiestas se humanice y que se le entregue a quien lo merece, haya salido 25 años o no.

Gavi ya no podrá escuchar la melodía suave de un pasodoble, ni podrá oir la segunda o el contraalto de una cuarteta de popurrit, pero eso es lo de menos, siempre podrá llevar en su corazón el reconocimiento de sus amigos, eso es lo más grande, más si cabe que cualquier antifaz de oro.

Gracias por ser un ejemplo en un mundo que a veces no es lo que debería. Gracias por enseñarnos carnaval.

lunes, 23 de febrero de 2009

Los Calavera

Respira febrero, respira,
que ya estás llegando.
Escúcha los bombos latentes
que marcan tu vida,
que los almanaques de Cádiz
se están desnudando,
y la luna está velando
pa alunar tu bienvenida.

Respira febrero, respira,
que ya estás llegando.
Te queda un lorenzo más,
cuando se apague en el mar,
ya estarás cantando a gritos
en el patio de tu casa.
Y escuchando los piropos
que se hicieron en tu nombre
pa esta Tacita de Plata.

Respira hondo febrero,
que ya le tienes a enero
toita la moral comía,
no le queda ni un día,
y es que el pobre no ha podío
terminar ni las uvas todavía.

Todavía no has llegado,
pero como siempre ocurre
tus coplas se han adelantao,
aunque no vamos a engañarnos,
tu sabes que no se han marchao,
porque viven de tu aliento
que le dura el añito entero.

Y por vivir,
nunca guardan ni la masa
ni el bombo porque el año gira
en redondo, y más tarde o temprano,
lo visten de chirigoteros.

Respira hondo, respira,
mes de mi vida,
que ya estás aquí febrero.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Maestro Ruibal

Javier Ruibal será el pregonero del Carnaval de Cádiz.

Se lo merece por ser gaditano, por tener arte casi sin quererlo y por ser una voz que rema a contramarea, una pluma de aire fresco en un panorama musical machacado, por aguantar la poesía en tiempos de crisis, por despertar conciencias cuando otros las adormitan, por ser un trovador errante en tiempos de penuria y por asegurarnos que una voz y una guitarra pueden ganar el pulso a millones de músicos enlatados y arreglos banales.

Javier Ruibal es lo mejor que le ha pasado a la poesía cantada de este país desde hace muchos años. Ojalá la gente siga sin enterarse de que existe para poderle degustar unos pocos con la liturgia con la que se saborea el mejor vino.

viernes, 16 de noviembre de 2007

El maridaje perfecto, flamenco y carnaval

Me encanta el flamenco, oír una voz desgarrada a compás te hace sentir cosas indescriptibles.

Cierto día de verano tuve el honor de escuchar a unos 5 metros de distancia a una gran voz, recia y aterciopelada, suave y potente, aguda y grave en su momento, era la voz que emanaba de aquella garganta prodigiosa, la voz de Ezequiel Benítez.

Con el tiempo tuve la ocasión de saludarle, estrecharle la mano, conversar y volverlo a oír, todo un placer. Ezequiel es un joven cantaor del barrio de Santiago de Jerez, una figura del flamenco a su corta edad. Además de interpretar como nadie, compone para artistas como Malú, India Martínez o Tamara, y encima, para redondear la faena, le gusta el carnaval (ha sido autor de comparsas y según me comentan puede ser el próximo pregonero del carnaval jerezano).


Pase lo que pase seguiré recordando aquel día de verano. Forjarte un recuerdo lleno de sensaciones solo es digno de gente grande, Ezequiel lo es. Suerte.

martes, 13 de noviembre de 2007

El regreso esperado

Hoy mismo se acaba de conocer que Antonio Martínez Ares (Cádiz, 1967) ha sido finalmente el elegido para ser el pregonero del Carnaval de Cádiz 2008, que comenzará el 31 de enero y concluirá el 10 de febrero.

El autor gaditano, con 20 comparsas y cinco grandes premios a sus espaldas (Los miserables, 1993; La ventolera, 1994; La trinchera, 1996; Los piratas, 1998; y La niña de mis Ojos, 2001) será el encargado de poner voz al pregón de la plaza de San Antonio el primer sábado de carnaval.

Tras acudir por última vez al concurso de agrupaciones del Gran Teatro Falla en 2003, con Calle de la Mar (Tercer premio), Martínez Ares inició su carrera como solista con su primer disco 'Por Martínez Ares', labor que compagina con la composición de canciones para artistas españoles tan destacados como Pastora Soler, Raphael, Lolita o Pasión Vega, e incluso con la composición de bandas sonoras para filmes españoles.

PD. Quien no recuerda... http://es.youtube.com/watch?v=n9EBBUtJVUc